Historia, Telar por Chile

Ovejas de Aysén

En el año 1520, Hernando de Magallanes divisó por primera vez estas tierras, tras cruzar el estrecho que hoy lleva su nombre. Se encontró con un litoral resquebrajado y de altísimos cerros, que hoy conocemos como Aysén, y que bautizó como “Tierras de diciembre”.

Una hermosa Región que hoy esta luchando por la descentralización y para que sus problemas sean escuchados. A todos mis amigos de Aysen mi incondicional apoyo.

Uno de sus mayores aportes a la industria textil son sus excelentes ovejas. En Chile, Magallanes tiene un liderazgo histórico, sin embargo, Aysén tiene tradición y potencial en el rubro. En estas dos regiones, sobre el 70% de los ovinos es Corriedale, raza valorada por la blancura de su lana.

El proceso de esquila es la extracción de la lana de la oveja mediante el corte del vellón. Aunque la producción de lana de alta calidad depende principalmente de la genética del animal, la nutrición y el clima, no es menos cierto que el manejo adecuado de las técnicas de esquilado de los animales, contribuyen en gran medida a mantener o incluso a superar la calidad de los vellones obtenidos.

Antes de realizar el esquilado hay que tomar una serie de cuidados que permitirán realizar la tarea más eficientemente. Por ejemplo se debe inspeccionar la calidad del vellón de la lana, observando en los cuartos posteriores, en la región costillar y en la paleta. Esto permite saber con que material se va a encontrar el esquilador en el momento de realizar su trabajo. Así se determinará que un vellón es bueno cuando tiene buenas ondulaciones y cuando tiene buena cobertura de fibra. Esta último es lo que dificulta la penetración de materiales extraños que pueden depreciar la calidad de la fibra.
También es muy importante que el vellón esté totalmente seco en el momento de la esquila. Durante los días previos al esquilado de las ovejas es importante que las mismas no se mojen bajo la lluvia, por eso se debe disponer de galpones para que se guarezcan cuando sea necesario.

La esquila se puede hacer a mano con tijeras (esquila manual), con tijeras simples utilizadas sin mayores variantes desde la antigüedad y tambien se realiza con máquina para esquilar (esquila mecánica), que puede ser fija o portátil, esta máquina es utilizada en las explotaciones con mucha población ovina donde se requiere alta productividad con un menor grado de exigencia física.

El inconveniente que tiene el uso de las tijeras mecánicas es que va dejando el cuero del animal sin grasa y desprotegido. La oveja tarda aproximadamente 20 días en reconstruir la estructura de la lana y protegerse con grasa. La tijera manual en cambio, comprime las fibras sin romper la estructura y deja la grasa sobre el animal, lo que representa un punto a favor para los partidarios de éste método.

La esquila se realiza una vez por año, y luego se espera que la lana crezca nuevamente durante doce meses, para volver a esquilar en el siguiente verano.

”La oveja se duerme en esta anchura blanca o verde, y el que goza este encantamiento por unos años se enviciará en silencio, como el ojo se enviciará en extensiones. Yo me gocé y me padecí las praderas patagónicas en el sosiego mortal de la nieve y en la tragedia inútil de los vientos, y las tengo por una patria doble y contradictoria de dulzura y desolación.” Gabriela Mistral.

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